Qué ocurre
Para que el hierro se oxide suelen intervenir agua y oxígeno. Distintas zonas de la superficie actúan como pequeños sitios electroquímicos: el hierro se oxida mientras el oxígeno se reduce. Los productos evolucionan hacia óxidos de hierro hidratados y compuestos relacionados que llamamos herrumbre.
¿Dónde lo vemos?
La sal puede acelerar la corrosión porque los iones disueltos hacen que el agua conduzca mejor. La acidez, la temperatura y el contacto con otros metales también cambian la velocidad.
La protección puede hacerse con pintura, recubrimientos de zinc o, en el acero inoxidable, con cromo que forma una fina capa pasiva.