Qué ocurre
Una celda electrolítica tiene dos electrodos y un electrolito que transporta iones. Una fuente externa fuerza el flujo de electrones mientras oxidación y reducción ocurren en electrodos distintos.
¿Dónde lo vemos?
La electrólisis del agua es un ejemplo clásico: globalmente, el agua se transforma en hidrógeno y oxígeno. Los detalles dependen del electrolito y la membrana.
También se usa para refinar metales, aplicar recubrimientos y fabricar productos químicos.
Un poco más allá
La electricidad no es solo un disparador: aporta la energía necesaria para seguir una ruta química que no avanzaría así espontáneamente.