El aire seco está formado sobre todo por nitrógeno y oxígeno, con argón en tercer lugar y mucho menos dióxido de carbono. El vapor de agua varía mucho, por eso la humedad cambia tanto.
El nitrógeno es poco reactivo en condiciones normales. El oxígeno participa en la respiración y muchas oxidaciones. El argón reacciona muy poco. El CO₂ es minoritario, pero esencial para la fotosíntesis y relevante para el balance energético terrestre.
La química del aire también importa en interiores: cocina, calefacción, ventilación, productos de limpieza y contaminación exterior cambian gases y partículas.