¿Por qué limpia el jabón?
Una molécula de jabón tiene una parte afín al agua y otra que se asocia mucho mejor con las grasas.
Qué ocurre
El jabón y muchos detergentes son tensioactivos. Sus moléculas tienen una cabeza compatible con el agua y una parte hidrófoba. En las interfaces pueden reducir la tensión superficial y cambiar cómo moja el agua.
Alrededor de la suciedad grasa, las partes hidrófobas se asocian con el aceite mientras las partes compatibles con el agua quedan hacia fuera, facilitando la dispersión.
Qué lo modifica
El frotado y el aclarado siguen siendo importantes. El jabón no hace desaparecer la suciedad: ayuda a desprenderla, dispersarla y arrastrarla.
Por qué el agua sola no siempre basta
El agua interactúa bien con muchas sustancias polares o iónicas, pero dispersa mal las grasas. Los tensioactivos del jabón tienen una zona que interactúa favorablemente con el agua y otra que se asocia mejor con materiales grasos.
Así ayudan a separar la suciedad grasa de una superficie y a mantenerla dispersa hasta el aclarado. Frotar facilita el desprendimiento, pero el enjuague es lo que se lleva finalmente la mezcla.