¿Por qué el metal parece más frío?
Metal y madera pueden estar a la misma temperatura y sentirse muy distintos.
Qué ocurre
La piel no detecta solo temperatura: también responde a la transferencia de calor. Si el objeto está más frío que la mano, la energía sale de la piel.
Los metales conducen bien el calor y lo alejan rápidamente del punto de contacto. Madera y muchos plásticos lo hacen mucho más despacio.
Qué lo modifica
Cuanto más rápido pierde calor la piel, más frío parece el objeto. Si el metal está caliente, su alta conductividad hace que también se sienta caliente muy rápido.
La idea útil
Los objetos cotidianos hacen visible el mecanismo porque varios efectos se combinan. Separar el papel de temperatura, presión, material y superficie ayuda a explicar lo que realmente observamos.
Misma temperatura, sensación distinta
Una cuchara metálica y una tabla de madera que llevan horas en la misma habitación pueden estar casi a la misma temperatura. El metal, sin embargo, extrae energía térmica de la mano mucho más deprisa.
La sensación de frío depende por tanto del flujo de calor entre la piel y el objeto, no únicamente de la temperatura que indicaría un termómetro.