Los dipolos de enlace no se cancelan.
El oxígeno atrae los electrones de O–H con más fuerza que el hidrógeno. Como los enlaces no apuntan en direcciones exactamente opuestas, sus contribuciones no se anulan.
El agua es un compuesto molecular formado por dos hidrógenos y un oxígeno. La molécula es angular, no lineal. Esa geometría, junto con la polaridad de los enlaces O–H, produce un dipolo molecular neto.
Los tres átomos no están en línea recta. El oxígeno ocupa el vértice de una forma H–O–H doblada. Para una primera lectura basta la forma; el valor del ángulo pertenece al nivel siguiente.
El oxígeno atrae los electrones de O–H con más fuerza que el hidrógeno. Como los enlaces no apuntan en direcciones exactamente opuestas, sus contribuciones no se anulan.
El ángulo se mide en el oxígeno entre las dos direcciones O–H. El símbolo ≈ es deliberado: 104,5° es un valor experimental redondeado para una molécula aislada en fase gaseosa.
Los dominios electrónicos alrededor del oxígeno se repelen. El modelo tetraédrico de dominios ayuda a entender por qué el ángulo molecular es menor que 109,5°.
Un enlace covalente O–H pertenece a una molécula. Un contacto H···O de enlace de hidrógeno une molecularmente a especies distintas. No son el mismo tipo de enlace.
Dos moléculas de agua pueden transferirse un protón: H₂O + H₂O ⇌ H₃O⁺ + OH⁻. En condiciones neutras, esas especies son minoritarias.
| Fórmula | H₂O |
|---|---|
| CAS | 7732-18-5 |
| PubChem CID | 962 |
109,5° es el ángulo ideal de cuatro direcciones tetraédricas. Los pares libres cambian las repulsiones y comprimen el ángulo entre los enlaces O–H.
No. O–H es covalente e intramolecular; H···O es una interacción intermolecular.
No. La geometría fluctúa y el entorno condensado modifica la distribución; 104,5° es una referencia gaseosa redondeada.