Dos enlaces polares no implican necesariamente dipolo cero.
La cancelación depende de la dirección vectorial; la geometría angular de SO₂ impide una compensación completa.
El dióxido de azufre es SO₂, una molécula angular. Como las dos contribuciones polares S–O no son colineales en sentidos opuestos, no se cancelan y SO₂ posee un dipolo molecular permanente.
La geometría basta para entender por qué las dos contribuciones S–O no se cancelan. La molécula conserva un momento dipolar neto.
La cancelación depende de la dirección vectorial; la geometría angular de SO₂ impide una compensación completa.
La cifra mostrada es un redondeo de la geometría experimental en fase gaseosa. Un único contribuyente de Lewis no asigna de forma permanente un enlace S–O especial.
Los contribuyentes de Lewis sirven para contar electrones; la densidad real se distribuye por el armazón S–O.
2 SO₂ + O₂ → 2 SO₃ conecta dos óxidos de azufre. Es una estequiometría global; las rutas reales pueden incluir catálisis o química radicalaria.
La química acuosa del azufre(IV) se describe mejor con SO₂ disuelto y equilibrios hacia hidrogenosulfito y sulfito que con una sola especie H₂SO₃ dominante.
| Fórmula | SO₂ |
|---|---|
| CAS | 7446-09-5 |
| PubChem CID | 1119 |
Las estructuras electrónicas y dominios del átomo central son diferentes.
No. El valor experimental gaseoso es cercano a 119,5°.
No. El sistema acuoso incluye SO₂ disuelto y varios equilibrios ácido–base.