Dos hexosas menos una molécula de agua.
El balance de composición puede escribirse C₆H₁₂O₆ + C₆H₁₂O₆ − H₂O = C₁₂H₂₂O₁₁. No es un mecanismo elemental de síntesis.
La sacarosa es C₁₂H₂₂O₁₁, un disacárido formado por una unidad de glucosa y otra de fructosa. Ambas están unidas por un enlace glucosídico α(1→2)β que implica los dos carbonos anoméricos.
El C1 de la unidad de glucosa y el C2 de la unidad de fructosa participan en el enlace glucosídico. La designación estructural es α-D-glucopiranosil-(1→2)-β-D-fructofuranósido.
El balance de composición puede escribirse C₆H₁₂O₆ + C₆H₁₂O₆ − H₂O = C₁₂H₂₂O₁₁. No es un mecanismo elemental de síntesis.
El enlace glucosídico conecta el anómero α de la glucosa con el centro anomérico β de la fructosa. Esa conectividad explica buena parte de su reactividad.
Al estar ocupados los dos carbonos anoméricos, la sacarosa no dispone del mismo equilibrio hacia un carbonilo libre que un azúcar reductor como la glucosa.
El agua participa en el balance global. En la práctica, la transformación sigue una vía catalizada por ácido o enzima; la ecuación global no describe cada etapa.
No tiene un carbono anomérico libre equivalente. Tras la hidrólisis, los monosacáridos liberados recuperan sus propios equilibrios α/β.
| Fórmula | C₁₂H₂₂O₁₁ |
|---|---|
| CAS | 57-50-1 |
| PubChem CID | 5988 |
Ambos carbonos anoméricos participan en el enlace glucosídico, lo que impide la apertura hacia un carbonilo libre del tipo presente en azúcares reductores.
El balance global es inverso en composición, pero el mecanismo real incluye pasos y catálisis.
Contiene unidades derivadas de ambas unidas covalentemente; no es una mezcla física de los dos monosacáridos.