Retardantes de llama
Compuestos de antimonio se han utilizado como retardantes de llama para modificar la ignición o propagación de la combustión.
El antimonio es el elemento 51 (Sb), situado en el período 5, grupo 15 y bloque p. A temperatura ambiente, su estado de referencia es sólido. Su configuración electrónica es [Kr] 4d10 5s2 5p3.
Los átomos del grupo 15 tienen cinco electrones de valencia. Pueden formar tres enlaces covalentes, participar en enlaces múltiples y adoptar distintos estados de oxidación.
La configuración [Kr] 4d10 5s2 5p3 sitúa al antimonio en esta familia, cuya química evoluciona desde miembros claramente no metálicos hacia otros con mayor carácter metálico.
El antimonio puede formar redes covalentes y una amplia variedad de óxidos, haluros, hidruros y compuestos con metales. Su comportamiento se sitúa entre el de los no metales y el de los metales.
A temperatura ambiente, el estado de referencia es sólido. La densidad indicada es 6.697 g/cm³. El punto de fusión es 903.8 K (630.6 °C). El punto de ebullición es 1 908 K (1 635 °C). La presión, la pureza y la estructura cristalina pueden modificar los valores medidos.
En la práctica, el antimonio se encuentra, se produce o se utiliza en ámbitos como retardantes de llama, aleaciones y semiconductores. La forma química o isotópica concreta determina su función.
Compuestos de antimonio se han utilizado como retardantes de llama para modificar la ignición o propagación de la combustión.
El antimonio se añade a aleaciones para modificar resistencia mecánica, corrosión, comportamiento de fusión o prestaciones a alta temperatura.
El antimonio forma parte de materiales semiconductores cuyo comportamiento eléctrico puede controlarse mediante composición, pureza y dopado.
El antimonio está en el período 5, grupo 15 y bloque p. En el entorno mostrado aparecen vecinos reales como Germanio, Arsénico, Selenio, Estaño y Telurio. Compararlos ayuda a observar tendencias de tamaño atómico, energía de ionización, estados de oxidación y tipos de enlace.
Los valores describen el elemento o el átomo neutro cuando corresponde. Las propiedades físicas pueden depender del alótropo, la presión y las condiciones de medida.
El antimonio se conocía ya antes de 3000 a. C. Como su uso precede a la química moderna, conviene distinguir entre empleo del material, identificación química del elemento y definición posterior por número atómico.
El peso atómico estándar es 121.760(1). Este valor representa la composición isotópica del material terrestre natural y no la masa de un único átomo concreto.
El antimonio posee al menos un isótopo estable. Los isótopos tienen el mismo número de protones y pertenecen al mismo elemento, pero difieren en número de neutrones y masa atómica.
Los riesgos asociados al antimonio dependen de la forma química, la dosis y la vía de exposición. El elemento, sus iones y sus compuestos pueden tener efectos biológicos y ambientales muy distintos; deben consultarse los datos de seguridad de la sustancia realmente manipulada.